Ahora que los últimos escándalos han
puesto en cuestión el papel de la familia real en la democracia
española, y cuando parece que el propio Juan Carlos ha perdido el
aura que le acompañaba desde la Transición como garante de la
constitución y elemento de anclaje entre la mayoría silenciosa de
la población y la clase política, he encontrado el momento que me
faltó el año pasado para leer el libro de Javier Cercas Anatomía
de un instante (Barcelona: Mondadori, 2009), que le valió
el Premio Nacional de Narrativa y ha sido valorado como uno de los
mejores ensayos sobre el golpe de estado del 23 de febrero de 1981, y
donde algunos creyeron ver revelaciones y sospechas cruciales para
entender el pasado más reciente de España y de la Corona.
